Seguimos siendo sociedad

Fernando Martos | Seguimos siendo sociedad

foto: Filipe Almeida

Con 72 años, casi 40 de cotización, cinco décadas militando en partidos políticos (1968), otro tanto en asociaciones, varias visitas "obligadas y forzosas" a las dependencias de la Puerta del Sol de lo que hoy es la presidencia de la Comunidad de Madrid, algún mes que otro en el gran "chalet" que había en Carabanchel para pagar una multa que tuvo a bien endosarme la policía, simplemente por ser miembro de las primeras Comisiones Obreras, es el resumen de mi vida en la sociedad, excluyendo claro está la parte privada.

Hace ahora siete años accedí a la etapa de la jubilación. Al no tener que dedicar horas al trabajo para conseguir el diario sustento pensé que esa actividad social que había desarrollado, unas veces como voluntario y otras liberado económicamente, la iba a poder realizar con mayor dedicación.

Craso error. No pretendía ganar dinero. Solo pretendía dar el mismo sentido a mi vida en los próximos años, como lo había hecho en las décadas de militancia política y social de las que estoy bastante satisfecho. Creyendo que la cosa sería fácil me he ofrecido en diversas estancias, pero no ha sido posible.

Lo viejo no se aprecia. Y poco a poco he comprobado que en la misma situación se encuentra "un ejército de personas jubiladas y prejubiladas que en España sale a la calle en la cresta de su ola profesional, con ganas de participar y aportar a un país que luce cada día mas canas y al que le cuesta aprovechar la experiencia y el talento acumulado de los protagonistas de la revolución demográfica"
foto: Cristian Newman

Hoy las personas mayores llegan en mejores condiciones de salud. El protagonismo que la sociedad les reserve les resultará crucial, pero también para un país que no puede ni debe prescindir de su talento y experiencia, advierten sociólogos, demógrafos y economistas.

Siguiendo el llamamiento que hizo Stéphane Hessel, a sus 93 años, a luchar contra la indiferencia y a la "insurrección pacífica", yo también me he indignado. Y desde este pequeño rincón proclamo que las personas mayores SEGUIMOS SIENDO SOCIEDAD.

La sociedad no es solo de los jóvenes, ni de los que están trabajando. La sociedad también la hacemos las personas mayores. Somos sociedad en la vida económica y comercial, en el desarrollo de la cultura y el deporte, aunque la mayoría vayamos de espectadores, en la vida social en infinidad de asociaciones, cuando "militamos" en un partido, cuando salimos a la calle a luchar contra aquella ignominiosa subida de las pensiones del 0,25% que impuso el Partido Popular.




editiado: chamberí | suplemento cultural | jueves, 06 de diciembre 2018 | número 04